El Ararteko ha emitido una resolución en la que indica que la Corporación «debe conceder la licencia de primera ocupación y actividad a los garajes del inmueble de Virgen del Carmen 9 y 11». Con esta recomendación ha escrito el último capítulo del conflicto que ha impedido hasta ahora usar estos aparcamientos a sus 58 propietarios y, en consecuencia, ocupar la vivienda en muchos casos, dado que tampoco podían acceder a los trasteros situados en los sótanos.
El problema radica en dos muros que impiden el acceso desde el parking público de Aldaikoerreka. Basándose en esta barrera, el Consistorio ha negado hasta ahora la licencia de primera utilización. Iñigo Lamarca añade en su resolución que «el Ayuntamiento debe tomar las medidas oportunas para permitir sin más dilaciones el paso efectivo por el aparcamiento municipal a los garajes privados».
El Ararteko recuerda que «las licencias urbanísticas son actos reglados» y que «no resulta apropiado apelar a cuestiones extrañas a la licencia, como el control de los accesos del aparcamiento municipal o la existencia de un tabique construido por la empresa concesionaria dentro de la parcela municipal».
Gastos añadidos
En su investigación de los hechos, los técnicos del Ararteko han constatado que «la obligación de acceso compartido y el periplo por el garaje municipal deriva de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Llodio». La empresa que gestiona el parking, Aldaikorreka S.L., entiende que «el paso de vehículos al garaje privado implica una serie de gastos añadidos derivados del control de accesos». Por eso, reclama a los propietarios de parcelas de Virgen del Carmen un canon periódico para el mantenimiento de las instalaciones.
Un informe emitido por el área de Urbanismo explica, sin embargo, que la concesión a la empresa Aldaikoerreka S.L. para la gestión del parking se realizó con la condición de que el acceso a los garajes privados fuera «compartido y gratuito desde los garajes públicos». A cambio, Promociones Unzaga S.L. ha construido la rampa de acceso al parking público desde Virgen del Carmen, que tendrá una servidumbre de paso permanente, y los compradores de las viviendas se encargarán de su mantenimiento.
Lamarca concluye que «cualquier eventual discrepancia en cuanto a la determinación de los gastos derivados del paso compartido a los garajes, deberá ser dirimido por el Ayuntamiento o los tribunales».