«Aquel día antes de jugar en Tromso, cuando teníamos miedo de quedarnos fuera de la fase de grupos, nadie hubiera dicho que en la cuarta jornada íbamos a estar tan bien». Un alto directivo del Athletic lanzó ayer esta frase en Funchal poco antes de que el equipo abandonara la isla atlántica para aterrizar en Bilbao a mediodía.
El Athletic echa cuentas. Siempre que no pierda por tres o más goles en Viena, un punto de vale para ser segundo. Hasta sus rivales arrojan la toalla. «Prácticamente, es imposible que nos clasifiquemos. No vale la pena especular», zanjó Manuel Machado, entrenador del Nacional cuando los periodistas locales le intentaron animar con aquello de que el Athletic tiene siete puntos, su equipo dos y que, por tanto, hay opciones matemáticas.
El pensamiento del Athletic está puesto en los diecisesavos de final. Caparrós quiere llegar de la mejor manera posible a esa ronda eliminatoria y no hay forma más idónea que hacerlo como campeón del Grupo L. De hecho, ha reclamado a sus jugadores un esfuerzo por desplazar de esa posición al Werder. El utrerano cree que hay opciones, sobre todo teniendo en cuenta que la última jornada los alemanes juegan en Bilbao. Ayer en Funchal, el técnico rojiblanco aún lamentaba el penalti señalado en los últimos instantes del partido de Bremen contra su equipo. Le resta opciones de remontar el 'goal-average' a los germanos, condición indispensable para superarles.
El formato UEFA da gran importancia a los campeones de grupo. Según el reglamento de la competición, esa docena de equipos serán cabezas de serie. Disfrutarán de la misma condición los cuatro mejores terceros entre los ocho clubes que caigan de la Liga de Campeones. Sus rivales saldrán del bombo formado por los doce subcampeones y los cuatro terceros de la Champions con menos puntos.
Hay una ventaja añadida. Los campeones jugarán los partidos de vuelta en casa, una circunstancia que todos los entrenadores valoran mucho.
El Athletic no sabe a quienes se puede enfrentar, pero sí a quienes no. Las normas indican que en esta ronda no puede haber enfrentamientos entre equipos que hayan compartido grupo o que sean del mismo país. Es decir, hay que borrar de la lista de posibles rivales al Werder, Villarreal y Valencia. También hay que hacer lo mismo con Atlético Madrid, Barça y Real Madrid, que podrían irse a la Liga Europa.
Panorama se aclara
A la espera de las dos últimas jornadas en las liguillas europeas, el panorama comienza a clarificarse. Ajax, Anderlecht, Salsburgo, Sporting Lisboa, Galatasaray, Skahtar Donetsk y Werder ya están clasificados en la Liga Europa.
La competición tiene un gran nivel. Entre los equipos que ahora van primeros, y posibles rivales por tanto si el Athletic es segundo, los más duros son Ajax, Benfica, PSV, Galatasaray y Fenerbahce. Los más asequibles resultan Hapoel Tel-Aviv, Basilea y Salzburgo. En estos momentos, a los subcampeones les caerían, procedentes de la Champions, Liverpool, Stuttgart, CSKA Moscú y Atlético de Madrid.
Ser campeón no garantiza un mejor rival, aunque sí, como se ha dicho, jugar la vuelta en casa. De la Champions caerían como posibles rivales Olympique Marsella, Barcelona, Standard Lieja y Bayern Múnich. A estas horas, los segundos más duros para los rojiblancos son Hamburgo, Anderlecht, Roma, Everton, Panathinaikos y Hertha Berlín,. Los más asequibles son Brujas, Twente y Spartak de Praga.
Mientras Caparrós insiste en la importancia del primer puesto para aumentar las opciones, Etxeberria mantiene que la prioridad es medirse a un poderoso. Quizá con la mente puesta en Anfield, campo del Liverpool en el que nunca ha jugado con el Athletic, el capitán pide «un pez gordo, a poder ser que venga de Champions, para que la afición disfrute».