El técnico del Izarra, Miguel González, sabe que la afluencia de aficionados mirandesistas que acompañarán al equipo mañana en Merkatondoa será masiva, hasta el punto de que como señaló ayer quiere que su equipo afronte como una final el encuentro ante la escuadra rojilla, como forma de sobreponerse a este hecho. Mientras la directiva blanquiazul a buen seguro que recibirá con agrado tanta presencia de público porque eso redundará, lógicamente, en sus arcas, en el aspecto deportivo las opiniones vertidas ya son diferentes porque la presencia de mirandesistas puede en cierta manera contrarrestar la fortaleza que exhibe el Izarra cada vez que juega en su casa.
Y es que desde el club con sede en la calle La Estación se daba ayer por hecho que 700 mirandeses efectuarán el desplazamiento a Estella aprovechando así la escasa distancia entre Miranda y la localidad navarra. «La verdad es que el ritmo de venta de entradas es muy bueno», señalaron.
Este respaldo de la 'marea roja', el primero de carácter masivo este ejercicio 2009/10 se traduce en que el campo del Izarra estará dividido entre seguidores rojillos y blanquiazules a partes iguales porque en sus gradas habrá tantos mirandeses como locales. La entrada media suele ser de 700 espectadores, precisamente el número de aficionados que se prevé acudirán para arropar al equipo de Bañuelos.
La asistencia de público ha sido incluso inferior en algunos encuentros disputados por el conjunto estellés en su terreno de juego. Así, en su último choque ante el Athletic B registró 650 espectadores y contra el Compostela -partido aplazado en su día- 500. Merkatondoa presentó esta temporada la mejor entrada el día que visitó su cancha el líder Eibar; entonces se dieron cita 1.200 personas, una buena entrada para lo que es habitual.
Todo hace indicar que mañana se superará esa afluencia de público, aunque no se llegará al lleno porque la capacidad de este estadio, la oficial, es de 3.500 personas, aunque una más real la cifra en 3.000, que es la que tuvo en los partidos con motivo del último 'play off' a Segunda División B.
La entidad navarra remodeló estas instalaciones con la implantación de césped artificial este mismo año - en marzo jugó el Izarra su primer partido en esta superficie- y lo que también se puede garantizar es que ante este envite habrá más mirandeses que socios del club más representativo de Estella en el capitulo futbolístico.
El próximo rival del Mirandés cuenta con 500, que son unos 200 más que los contabilizados en el ejercicio anterior cuando el equipo competía en la Tercera División de la Comunidad Foral. «Y son ya muchos», comentan a este periódico desde tierras navarras.
La modestia de este club, que contrasta con las aspiraciones de otros muchos conjuntos de capitales de provincia o de cabeceras de comarcas, le lleva a disponer de un presupuesto- es el que se hizo público- de 422.000 euros.
Son datos que nada tienen que ver con la trayectoria de los blanquiazules, principalmente cuando actúan junto a sus seguidores. De los 13 goles que ha obtenido, nueve los ha conseguido en Merkatondoa, donde el Mirandés espera seguir mañana con su positiva racha de triunfos a domicilio frente a uno de los más fuertes en su territorio en este campeonato.