Agentes pertenecientes al Servicio Central de Falsedades Documentales en colaboración con diez jefaturas policiales, entre ellas la de Logroño, han logrado desarticular una red organizada formada por individuos de nacionalidad pakistaní que se dedicaba a la falsificación de documentos de identidad para la obtención irregular de permisos de conducir en diferentes provincias españolas.
La operación desarrollada -a la que se ha denominado 'Operación Volante'- ha culminado con el desmantelamiento de dos laboratorios en Barcelona y Logroño en los que se falsificaban los documentos, así como con la detención de 56 individuos pertenecientes a esta banda perfectamente organizada, cuyos integrantes eran mayoritariamente de procedencia pakistaní. El laboratorio afincado en la capital riojana estaba ubicado en la calle La Cigüeña.
Primeras sospechas
Las investigaciones comenzaron el pasado mes de abril cuando la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de San Sebastián tuvo conocimiento de que personas extranjeras, originarias sobre todo de Pakistán e India, se estaban presentando a la realización de exámenes teóricos para la obtención de permisos de conducir españoles. Para ello mostraban tarjetas de residencia de régimen comunitario falsificadas en las que usurpaban la identidad de los verdaderos interesados en obtener dichos permisos, toda vez que se presentaban en Jefaturas de Tráfico diferentes para el examen teórico y el práctico.
Para obtener los carnés los miembros de la organización cobraban entre 3.000 y 3.500 euros a cada interesado, y ellos mismos se encargaban de falsificar los documentos de identidad para realizar los exámenes y de enviar a otros miembros de la red que contaban con amplios conocimientos sobre las materias de examen.
El grupo delictivo, que dirigía un varón pakistaní al que se detuvo en Palencia, estaba perfectamente estructurado y con las tareas bien definidas. Unos miembros se dedicaban a captar interesados, otros tenían como misión presentarse a los exámenes y un tercer grupo cumplía con el objetivo de trasladar y alojar en las distintas provincias a los falsificadores de los documentos.
Las 56 detenciones practicadas son fruto de los siete registros realizados en otros tantos pisos de Barcelona (3), Badalona (2) y Logroño (2), si bien el grupo había actuado, además, en San Sebastián, Valencia, Palma de Mallorca, Castellón, Vitoria, Lérida, Tarragona y Palencia.
La red desarticulada, que venía operando en todo el territorio nacional desde 2007, había obtenido de manera fraudulenta unos dos mil documentos, lo que según fuentes policiales les habría reportado un beneficio de seis millones.