La dirección de Ferrallas ha respondido mediante un comunicado de prensa a las declaraciones realizadas por los sindicatos y asegura, de esa manera, que su objetivo, lejos de ganar tiempo en un denodado esfuerzo por desmantelar la planta, es «lograr la viabilidad y continuidad de la factoría» construida en al Alto de la Zaballa, después de abandonar por necesidad de ampliación de espacio el polígono Entrecarreteras de la ciudad de Haro.
Ése, afirma de forma tajante, es «su único cometido en la actualidad» y la razón por la que, detalla líneas después, se decidió «no denunciar la rotura de cristales y demás mobiliario que se produjo el día 28 de octubre aunque dichos disturbios ocurrieron, casualmente, durante el periodo de las concentraciones» en el exterior de la planta.
Con todo, la dirección de la empresa desmiente «rotundamente» las informaciones y manifestaciones formuladas por los representantes de los trabajadores y advierte que «tantas mentiras (...) y comentarios no reales están ocasionando graves perjuicios al conjunto de la mercantil, provocando una gran alarma social» en la comarca jarrera.
El comunicado niega, por lo demás, que los propietarios y responsables de gestión de Ferrallas Haro hayan negado, como se afirmó por parte del comité de empresa, la documentación requerida.
Se remite, para avalar ese planteamiento, al acta de la última reunión mantenida por sindicatos y empresarios, y al acuerdo suscrito por ambas partes garantizando que la gerencia facilitaría a los sindicatos los documentos que considerasen oportunos siempre «que se soliciten por escrito».
Decidida a cumplir con ese compromiso en «un plazo breve de tiempo», en «aproximadamente cuarenta y ocho horas», la cúpula de la empresa asegura que «no ha recibido comunicación alguna por escrito solicitando ningún tipo de documentación». E insistió, en última instancia, en dejar claro que no tiene «ningún inconveniente» en entregar los papeles que se le soliciten. Es más. Pone a disposición de los medios las actas de los encuentros mantenidos aunque exige, corroboró Radio Haro, que se pidan también por escrito.